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Comercio Justo |

¿Qué
es el comercio Justo?
El Comercio Justo es una alternativa al comercio Tradicional.
Frente a los criterios meramente económicos de este último,
tiene en cuenta, además valores éticos que abarcan
aspectos tanto sociales como ecológico.
¿Qué condiciones debe cumplir?
En la relación con los productores: se le garantiza
un pago justo por su trabajo; los productores deben destinar
una parte de sus beneficios a las necesidades básicas
de sus comunidades; se establece una relación a largo
plazo y se garantiza una parte del pago de los productos por
adelantado; se evita la explotación infantil
Se promueve: la participación democrática en
la toma de decisiones, igualdad entre hombres y mujeres, la
protección del medio ambiente.
¿Llega todo el dinero que pago al productor?
No, el Comercio Justo no es una ayuda, sino una actividad
comercial y, como tal, tiene que cubrir también los
gastos de transporte, aduana, impuestos, distribución.
Además de los gastos del local en donde se vende los
productos (luz, impuestos, alquiler, etc.).Lo que lo diferencia
del comercio tradicional es el precio superior que se paga
al productor, precio con el que se puede acceder a una vida
más digna; así como la estabilidad y la relación
directa y de respeto mutuo que se mantiene con él.
¿Qué hay de los precios? ¿Son similares
a los del comercio tradicional?
En la mayoría de los casos es el mismo o cuestan un
poco más; hay que tener en cuenta que si la comparación
la hacemos con los productos que podemos encontrar en locales
especializados en ofrecer bajos precios, debemos preguntarnos
cual es el “costo humano” que se ha pagado (en
forma de explotación laboral) para que puedan llegar
a nuestras manos esos productos a un precio increíblemente
barato.
¿Qué se entiende por un precio justo?
Un precio justo debe cubrir los costos de producción,
y permitir a los productores tener una vida digna y reservar
un margen para fines sociales: escuela, salud, vivienda, etc..
¿Los productores depende solo del Comercio Justo?
En algunos casos sí, pero la mayoría de los
productores venden una parte de su producción a las
organizaciones de Comercio Justo y otra al mercado convencional.
Desde el propio movimiento de Comercio Justo se trata de evitar
que hay una dependencia ya que no existe capacidad de absorber
toda la producción. Aun así, la ventaja que
los productores obtiene de la parte de producción que
venden por esta vía les permite mejorar su formación,
la capacidad de organizarse y gestionar su trabajo.
Fuente: preguntas y respuestas
sobre Comercio Justo - Setem
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Consumo
Responsable |
Cuando
avalamos de modelo desarrollo, hacemos referencia a un conjunto
de comportamientos, de hábitos y de valores sobre los
que se organizan una sociedad y su economía. El modelo
de desarrollo vigente en nuestras sociedades se llama sociedad
de consumo, un modelo que en vez de generar desarrollo humano
agudiza fenómenos como la marginación y exclusión
social y el deterioro medioambiental.
Cada vez que compramos en el supermercado
del barrio o en cualquier centro comercial establecemos relaciones
comerciales con el resto del mundo. Es importante ser conscientes
de que en cada uno de nuestros actos de consumo estamos alentando,
fomentando o apoyando la forma en que esa mercancía
ha sido producida y comercializada. En otras palabras: dado
que somos parte del problema está en nuestras manos
parte de la solución.
Para ello podemos tener conocimiento de
las relaciones económicas y sociales que se esconden
detrás de los productos que consumimos. Cuando hablamos
de derechos humanos nos estamos refiriendo a los derechos
civiles, políticos, sociales y económicos. En
el respeto y defensa de estos derechos estamos involucrados
como consumidores.
Los fabricantes son responsables de las
condiciones ecológicas y sociales de producción
de todos aquellos productos que llevan su nombre. Los comerciantes
son corresponsables. Como consumidores somos responsables
de lo que compramos
Debemos exigir información y transparencia
en todo lo que concierne a nuestras transacciones. Nos suelen
imponer nuestros deberes como consumidores y desconocemos
nuestros derechos como tales.
El consumo responsable es aquel que demanda
estar informado acerca de las condiciones (laborales, ecológicas,
sociales) bajo las que han sido elaborados o fabricados los
productos. Pudiendo así transformar nuestra compra
en una opción conciente y de apoyo a las producciones
libres de explotación humana y del medio ambiente.
Fuente: Agenda Solidaria 2002—
IDEAS |